miércoles, 12 de diciembre de 2007

Habilidades sociales - El arte de relacionarse bien con los demás



¿Quién no conoce a alguien que cae bien a todo el mundo y que se muestra siempre tolerante y no hiere a nadie a pesar de que acostumbra decir lo que piensa?. Además, esta persona admirada por casi todos resulta sensata, convincente y persuasiva sin por ello pecar de autoritarismo ni mostrar indiferencia ante las opiniones o emociones de los demás.

 

Estos superdotados de las relaciones humanas despiertan nuestra envidia y a veces nos gustaría imitarles, pero no sabemos hacerlo: o nos quedamos cortos, y pecamos de blandos, o nos pasamos y resultamos excesivamente duros. Algunos afortunados tienen estas habilidades sociales de forma natural, casi innata, y las aplican cotidianamente sin esfuerzo alguno. Pero ello no nos debe desanimar, porque el más común de los mortales puede también aprender a comunicarse mejor. Una vez más, defendemos aquí que todos podemos cambiar a mejor sin que ello signifique menospreciar nuestra personalidad que, sin duda, se verá nítidamente reflejada en los posibles cambios que introduzcamos en nuestra manera de comportarnos con los demás. Partamos de que nuestra salud mental y equilibrio personal están muy relacionados con la forma en que vivimos las relaciones interpersonales. La convivencia, cómo nos sentimos con los demás, puede resultar reconfortante o convertirse en una pesadilla.

Dependerá mucho de nosotros. Vivir con los demás es un arte que puede aprenderse no sólo para caer bien, sino porque la integración social es un factor clave del bienestar emocional. Las habilidades sociales son una serie de conductas y gestos que expresan sentimientos, actitudes, deseos y derechos del individuo, siempre de una manera adecuada y de modo que resuelven satisfactoriamente los problemas con los demás.

Si cultivamos y dominamos estas habilidades podremos conseguir satisfacciones en el ámbito de la familia, de las amistades y en las relaciones amorosas. E incluso nos ayudarán a la hora de conseguir un empleo, de relacionarnos con nuestros jefes y compañeros de trabajo y de convencer de nuestras posturas o planteamientos. Las habilidades sociales pueden enunciarse y describirse. Veámoslas:

El lenguaje no verbal

Comencemos por la expresión de la cara. El rostro expresa las seis emociones fundamentales: miedo, rabia, desprecio, alegría, tristeza y sorpresa. Y hay tres zonas de la cara que representan estas emociones: la frente con las cejas, los ojos y la zona inferior de la cara.

La mirada. Mirar a los ojos o a la zona superior de la cara ayuda a establecer el contacto y dependiendo de cómo sean esas miradas se expresan las emociones: se considera más cercanas a las personas que miran más a su interlocutor, pero no si es de forma fija y dominante. Y mirar poco puede ser signo de timidez. La mirada acompaña a la conversación: si miramos cuando escuchamos animamos a la otra persona a comunicarse. En cambio, mirar a los ojos cuando hablamos convierte nuestro discurso en más convincente.

La sonrisa casi siempre denota cercanía, suaviza tensiones y facilita la comunicación. Pero si el gesto sonriente expresa ironía o escepticismo puede manifestar rechazo, indiferencia o incredulidad. La postura corporal. Los gestos del cuerpo expresan cómo se siente interiormente la persona según sea su manera de sentarse, de caminar... Se pueden trasmitir escepticismo (encogiéndose de hombros), agresividad (apretando los puños), indiferencia (sentándonos casi tumbados cuando alguien nos habla). La distancia física entre personas que se comunican también indica la proximidad emocional entre esos individuos. Dos cuerpos cercanos expresan proximidad afectiva. Volver la espalda o mirar hacia otro lado es una manifestación de rechazo o desagrado. Un cuerpo contraído expresa decaimiento y falta de confianza en uno mismo; y un cuerpo expandido, todo lo contrario.

La postura corporal. Los gestos del cuerpo expresan cómo se siente interiormente la persona según sea su manera de sentarse, de caminar... Se pueden trasmitir escepticismo (encogiéndose de hombros), agresividad (apretando los puños), indiferencia (sentándonos casi tumbados cuando alguien nos habla). La distancia física entre personas que se comunican también indica la proximidad emocional entre esos individuos. Dos cuerpos cercanos expresan proximidad afectiva. Volver la espalda o mirar hacia otro lado es una manifestación de rechazo o desagrado. Un cuerpo contraído expresa decaimiento y falta de confianza en uno mismo; y un cuerpo expandido, todo lo contrario.

Los gestos. Los que se producen con las manos y la cabeza acompañan y enfatizan lo que se comunica con la palabra o el silencio.

La voz acompaña, y más de lo que pensamos, a la palabra

Las mismas palabras con entonación diferente trasmiten sentimientos tan distintos como ironía, ira, excitación, sorpresa o desinterés. Un tono mortecino es señal de abatimiento o depresión. Una conversación que se mantiene siempre en el mismo tono resulta monótona y aburrida y suscita poco interés. Se hace oir más, comunica mejor, la persona que juega con las modulaciones de voz a lo largo de su charla. El tono, que tan poco cuidamos normalmente, es a veces tan importante como el propio contenido de nuestras palabras.

Un volumen alto de voz expresa seguridad y dominio de la situación, pero cuando se eleva demasiado puede suscitar rechazo y connotar agresividad. El volumen bajo, por su parte, puede sugerir estados de ánimo como debilidad o falta de confianza en uno mismo pero también confidencialidad y cercanía. La fluidez de la palabra y el ritmo. La utilización de repeticiones, muletillas, frases hechas y de relleno y los titubeos producen impresión de inseguridad, monotonía e incluso desconcierto en quien escucha.Todos estos elementos de conducta relacional son herramientas de nuestra forma de estar en sociedad, y, bien articulados, nos ayudan a relacionarnos de forma más eficiente. Las habilidades sociales son conductas aprendidas y, por tanto, podemos mejorarlas. Facilitan la relación con otras personas y nos ayudan a ser más nosotros mismos, reivindicando nuestros derechos y peculiaridades sin negar los derechos de los demás. Lo más positivo es que facilitan la comunicación y la resolución de problemas con otras personas.

El arte de convivir con los demás consiste en no quedarse corto y en no pasarse. Es un equilibrio entre ambos extremos, lo que se conoce como asertividad: ser nosotros mismos y resultar convincentes sin incomodar a los demás, al menos no más de lo imprescindible. La persona persuasiva, eficaz en su comunicación y que resulta agradable a sus interlocutores puede considerarse asertiva. Veamos lo que entendemos por quedarse corto y por pasarse.

  • Quedarse corto. Actitudes pasivas. Incapacidad para expresar con libertad lo que se siente, la propia opinión. Pedir disculpas constantemente. Es la falta de respeto hacia las propias necesidades. El individuo pasivo trata de evitar los conflictos, al precio que sea. Quien actúa así no hace comprender sus necesidades y termina sintiéndose marginada y mostrándose irritada por la carga de frustración acumulada. Tampoco para sus interlocutores es fácil la situación de adivinar qué desea el pasivo y termina por considerarlo como una persona molesta.
  • Pasarse. Son las conductas agresivas e inadecuadas, avasallar los derechos de los demás por la defensa de los propios. Estas conductas agresivas pueden incluir desconsideraciones hacia el otro, insultos, amenazas y humillaciones e incluso ataques físicos. Tampoco falta la ironía y el sarcasmo despectivo. Se tiende a la dominación, a negar al otro la capacidad de defenderse, de responder equitativamente. Las consecuencias, a largo plazo, siempre son negativas incluso para el agresor que se queda sin amigos por mucho que pueda haber ganado súbditos.

La conducta asertiva es la más hábil socialmente porque supone la expresión abierta de los sentimientos, deseos y derechos pero sin atacar a nadie. Expresa el respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Pero aclaremos que ser asertivo no significa la ausencia de conflicto con otras personas, sino el saber gestionar los problemas cuando surgen.

Qué hacer para resultar más asertivos

  • Valorarnos suficientemente. Mantener y cultivar un buen concepto de uno mismo, identificando y remarcando nuestros valores y cualidades.
  • No enfadarnos gratuitamente o por nimiedades. Enfadados nos encontramos mal emocionalmente y, además, trasmitimos imagen de debilidad. Lo conveniente es recuperar la calma, contextualizar el problema, calmarse y expresar tranquilamente nuestra opinión.
  • Evitar las amenazas. Es más eficaz, para que nos tomen en serio y nos valoren, reflexionar sobre los pasos que vamos a dar para defender nuestras opiniones, posturas o derechos y luego enunciar los argumentos con corrección, pero no exenta de firmeza si la situación lo requiere.
  • No pidamos disculpas protocolariamente, hagámoslo sólo cuando sea necesario.
  • Nunca ignoremos a los demás. Escuchemos mostrando respeto por el otro e interés por lo que dice. No avasallemos, por mucha razón que creamos tener. Y permitamos que el otro tenga siempre una salida digna, no cerremos puertas al diálogo. Seamos, en fin, asertivos. Nadie necesita enemigos y a todos nos viene bien contar con gente que nos aprecie y respete y que se preste, en un momento dado, a defendernos o a colaborar con nosotros.
  • Admitamos nuestros errores y equivocaciones. Seremos más estimados y queridos.

Habilidades para conseguir el equilibrio personal

Habilidades elementales:

  • Escuchar al otro. Trabajar la capacidad de comprender lo que me están comunicando
  • Aprender a iniciar una conversación y a mantenerla
  • Aprender a formular preguntas
  • Saber dar las gracias
  • Presentarse correctamente ataviado
  • Saber presentarnos a otros y presentar a los demás
  • Saber hacer un cumplido, sin zalamerías y con afecto.

Habilidades avanzadas:

  • Aprender a pedir ayuda
  • Capacitarnos para dar y seguir instrucciones
  • Saber pedir disculpas
  • Aprender a convencer a los demás, a ser persuasivo.

Habilidades relacionadas con los sentimientos:

  • Conocer nuestros sentimientos y emociones y saber expresarlos
  • Comprender, valorar y respetar los sentimientos y emociones de los demás
  • Saber reaccionar ante el enfado del interlocutor y gestionar bien la situación
  • Resolver las situaciones de miedo.

Habilidades alternativas a la agresividad

  • Pedir permiso
  • Compartir cosas, sensaciones y sentimientos
  • Ayudar a los demás
  • Aprender a negociar, a consensuar, a llegar a acuerdos
  • Recurrir al autocontrol en las situaciones difíciles
  • Defender nuestros derechos cuando los veamos amenazados
  • Responder a las bromas cuando proceda
  • Rehuir las peleas, dialécticas y de las otras.

Fuente: http://revista.consumer.es/web/es/20010101/interiormente/

sábado, 1 de diciembre de 2007

Ques son las Dinamicas


Las dinámicas de grupo son herramientas empleadas en estos para tratar determinados temas, de forma que los miembros puedan trabajar y sacar conclusiones de forma práctica y amena, en la mayor arte de los casos. Se emplean para aspectos muy diversos, pero son de gran utilidad en temas que sean engorrosos de tratar. Por tanto, son medios, pero no fines en sí mismos.


Su empleo es más sencillo en ambientes cordiales, en los que predomine las ganas de aprender del compañero. Las dinámicas se basan en el trabajo voluntario (nunca forzar la participación) y la conciencia de GRUPO.


Con las dinámicas de grupo de busca simplicidad y entretenimiento a la hora de trabajar un tema. Esta claridad ha de mantenerse durante toda la actividad para evitar que el tema principal se desvíe, perdiendo el sentido la dinámica empleada. Para ello, el coordinador, o en otro caso quien conduzca la dinámica, ha de conocerla muy bien (así como posibles variantes, a emplear según se desarrollo), así como saberla utilizar y desarrollar oportunamente. Siempre deben dirigirse al logro de un objetivo concreto.
No solo influye el logro de un objetivo concreto y el momento en que desarrollar una determinada dinámica, sino que hay que tener muy claro que no todas las técnicas son válidas para todos los grupos. Podríamos establecer una clasificación de las dinámicas de grupo en función de los siguientes condicionantes:


• los objetivos perseguidos.- gran variedad de dinámicas, como veremos en este curso y los siguientes.


• la madurez del grupo.- para los grupos de reciente constitución hay que emplear dinámicas sencillas, mientras que en grupos más entrenados (acostumbrados al uso de dinámicas) se pueden emplear técnicas más complejas.


• el tamaño del grupo.- muy importante considerar esto, ya que será más fácil encontrar el consenso en las conclusiones de un grupo pequeño. También es importante que el conductor sepa mantener la intensidad de la dinámica en todo momento, algo especialmente difícil en grupos grandes, que tienden a la distracción.


• el entorno.- como en todo en la vida, el entorno condiciona la realización de una dinámica. Espacio interno o externo, materiales necesarios, meteorología (en su caso), tiempo necesario (evitar recortes o alargues de tiempo que no aporten nada),... son aspectos a considerar por el conductor de la dinámica durante la preparación de la misma.


• las características de los miembros del grupo.- edades, intereses, experiencias, capacidades, posibilidades, atención, madurez,...


url de paginas con información de dinamicas
http://tronador.ulagos.cl/pagalum/fisico/web/PaolaOyarzun_SandraMaldonado/DINAMICAS.htm

sábado, 3 de noviembre de 2007

PRECEPTO CHINO

 

EL DINERO PUEDE:

COMPRAR UNA CASA,

PERO NO UN HOGAR.

EL DINERO PUEDE:

COMPRAR UN RELOJ,

PERO NO EL TIEMPO.

EL DINERO PUEDE:

COMPRAR UNA CAMA,

PERO NO EL SUEÑO.

EL DINERO PUEDE:

COMPRAR UN LIBRO,

PERO NO EL CONOCIMIENTO.

EL DINERO PUEDE:

PAGAR UN MEDICO,

PERO NO LA SALUD.

EL DINERO PUEDE:

COMPRAR UNA POSICION,

PERO NO EL RESPETO.

EL DINERO PUEDE:

COMPRAR LA SANGRE,

PERO NO LA VIDA.

EL DINERO PUEDE:

COMPRAR EL SEXO,

PERO NO EL AMOR.

martes, 30 de octubre de 2007

Primero Pienso, Escribo y luego existo en el Cibercosmo.

 

Reflexionando hoy sobre el tema, si puede tener nose 200.000 contactos. Pero de que sirven. Yo en mi casa me relaciono con algunos vecinos pero no con los contactos directos de mis vecinos o sea, en la pirámide llegamos a la primera línea de contactos con suerte a la segunda.

Ahora si hay un tema en común, un objetivo claro el cual se comparte la penetración en la malla es más fuerte. Ok estamos conectados, aportamos o no, veo a mi blog como mi medio de comunicación, vivo en el ciberbarrio y tengo en mi jardín una pizarra donde escribo la calidad de lo que escribo o la calidad del contenido puede ser reprochable el lector puede cambiar de canal y seguir su camino. Pero tengo la certeza que de tanto forjar espadas algún día llegare a hacer la mejor catana o una de las mejores. O quien sabe quizás no.

Que gano con “Invertir tiempo en Escribir”, podemos ser Gurus en algo no quiere decir que lo sea al contrario, me considero como padawuan a las personas las trato de maestros así practico la humildad y me reafirmo que de todos puedo aprender algo y no me gustaría llegar a mi horizonte y encontrar una pared, al contrario el camino del conocimiento es como caminar sobre un tronco en el agua, hay cosas que no veía por estar en un escalón mas abajo,me mueve la idea de compartir conocimiento, anécdotas o una visión sobre un tema. No creo en el absolutismo sino el porrazo puede ser muy grande o parcelas la visión cerrando el prisma o poniendo filtros adicionales.

Creo que aporto a mi ciberbarrio que es parte de mi ciberpais y cibermundo, cibergalaxia, cibercosmo. Desahogó mi mente, mejoro mi capacidad para expresarme en forma escrita, ortografía, redacción, contenido. Es lo que me permite mi tiempo que a diferencia de lo presencial donde podría influir en 10 personas y eso quedaría hay. En cambio aquí puedo llegar a muchos más y por un tiempo mas prolongado. Por lo mismo me gusta la fotografía con mi maquinita puedo capturar el tiempo. Quizás no cree conocimiento ya que puedo estar influenciado por lo que leo no persigo derechos de autor por quien le copia a otro es un plagio pero el que le copia a varios es una investigación la línea es muy difusa. El parcelar las ideas. Somete a las sociedades en el ocultismo. Mi reflexión de las batallas santas de fabricantes de software tomadas por algunos fanáticos que lo único que buscan es una causa o bandera de lucha, les tengo una noticias todo viene de los estándares. Así que vendrían siendo lo mismo con diferentes nombres.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Fanatismo de Los ITPro

 

Todavía encuentro fanáticos, en las dos caras o más de la moneda, en vez de perder el tiempo en la capa del fabricante. Es mejor subir una capa más. Para enfocar las fuerzas en otras cosas. Es muy ilógico pretender que exista una sola plataforma en una empresa mediana o grande donde encontramos ambientes mixtos. Mejor nos enfocamos en hacer que hablen el mismo idioma.

Riesgos operacionales, alta disponibilidad, aumento de producción, reducción de costos departamentos TI demasiados tecno logizados es como que hablaran en otro idioma con la organización. Creo que por este motivo se ven como un saco roto o gasto ni siquiera como un costo.

Como admin. Debo hacerme la pregunta como desde mi trinchera puedo aportar a la organización, como hago para dormir tranquilo, como hago para automatizar tareas para ser más productivo.

Que perder el tiempo en discusiones filosóficas casi religiosas.

 

 

EL FANATISIMO

envíado por Sibylla | 9 Septiembre 2006 | 2 comentarios

Un fanático es alguien que no puede cambiar de mentalidad y no quiere cambiar de tema.

(Winston Churchill. 30.11.1874 - 24.01.1965)

El fanático no necesita ser irritable, nervioso o rabioso. Está en tal sintonía con la ideología colectiva que ésta le basta como canal de expresión de sus sentimientos, vivencias y aspiraciones, sin que quede en él nada de ese hiato, de ese abismo que el hombre diferenciado ve abrirse, a menudo, entre su mundo interior y el universo a su alrededor.

El fanático, en ese sentido, está desprovisto de la soledad, de la profundidad, de la tridimensionalidad propias de los que "están en el mundo, pero no son del mundo". Él, por el contrario, puede "no estar" en el mundo, pero, con toda la intensidad de su ser, "es" del mundo.

Pasión y fanatismo

La Pasión va a ser fuente de todos los fanatismos.

Esto sucede porque los fanatismos no reparan ni en la Ley, ni en la Realidad, ni en la Verdad, y, por consiguiente, no se detienen en los límites que marcan tanto la Ley, como la Realidad, como la Naturaleza y como la Verdad. Lo mismo que la Pasión.

Aparecerán en todos los órdenes de la vida y de la existencia humana personajes pasionales que, unen CAUSA Y PASION, y se tornan en Fanáticos de cualquier Causa que emprendan, busquen y se mimeticen con y en ella.

Y, como también huye de la Realidad, para estar más allá de todo ello, no valora la Vida ni la Ley, ni la Naturaleza aunque las mencione como objetivos de su causa.

POR TODO ELLO, PASIÓN Y FANATISMO, PASIONARIO Y FANATICO SE ENTRELAZAN MUY ÍNTIMAMENTE.

Desde los enciclopedistas del siglo XVIII se empezó a combatir el fanatismo.

Así entendido, el fanatismo no sólo es religioso sino también político, literario o artístico. En algunos casos hasta la amistad y el partidarismo por una persona, cuando se la ha hecho encarnar una idea, pueden ser tachados de fanáticos.

El fanático ha de ser crédulo, sin capacidad discriminativa entre la verdad y el error, supeditando la justicia y la moral sociales a sus propias ideas, producto de la alucinación sentimental que ciega el entendimiento y que, con irresistible empuje, le forja una voluntad inquebrantable.

Si en algún momento descubriese que la realidad le contradice su doctrina fanática, la despreciaría, pero no de manera desdeñosa, sino irritado, agresivo, intransigente; y, si estuviera en su posibilidad, la destruiría por conceptuarla falsa, ya que sólo es verdad su verdad subjetiva.

Por excelencia el fanático es guerrero. Predica la lucha, que considera santa, porque es verdadera la idea que quiere imponer. Puede ser un guerrero armado de todas las armas homicidas; también puede luchar con la palabra mordaz, insultante y agresiva.

El fanatismo es además imperialista, es decir, que no se contenta con la persuasión y la propaganda, sino que, quiérase o no, se ha de aceptar su tesis. Es, pues, un imposicionista.

Sólo puede oponerse al fanatismo otra forma tan poderosa, imperialista e intransigente como él; es decir, que el fanatismo nada más puede ser combatido por otro fanatismo, y de ambos vencerá el más fuerte y desarrollado, el más fanático.

El fanatismo es más viejo que el islam, que el cristianismo, que el judaísmo. Más viejo que cualquier estado, gobierno o sistema político. Más viejo que cualquier ideología o credo del mundo. El fanatismo es un componente siempre presente en la naturaleza humana, un gen del mal.

Hoy día, el desencadenamiento sin límites de la violencia a nivel planetario ha culminado en un ciclo infernal, en el que el maniqueísmo alimenta la violencia; violencia que, a su vez, alimenta el maniqueísmo. El fanatismo alimenta la violencia que alimenta el fanatismo. No podemos caer nosotros y nuestro odio a la violencia en un maniqueísmo simétrico al maniqueísmo que nosotros rechazamos. En la situación planetaria actual, no basta la represión militar o policial, se necesita una política para la gigantesca parte de la humanidad que vive en condiciones de subordinación y humillación.

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sábado, 6 de octubre de 2007

Los Tres Principales enemigos del Hombre

 

ignorancia, fanatismo, tirania

La ignorancia es la ausencia de conocimiento. Se refiere a un “estado de permanecer ignorante” o desinformado. Ejemplo: “Pepe perdió el debate debido a su ignorancia (ausencia de conocimiento) sobre la materia.”

En filosofía el estudio de la ignorancia va parejo al estudio del conocimiento, siendo ambos parte central de la epistemología. La filosofía secular condena generalmente la ignorancia al modo ilustrado en la obra clásica Canción de Navidad donde el fantasma de las navidades presentes enseña a Scrooge las personificaciones en forma de niños de la ignorancia y la miseria, señalando a la primera como la más dañina.

Ebenezer Scrooge se encuentra con la Ignorancia y la Miseria en Canción de Navidad de Charles Dickens.

Ebenezer Scrooge se encuentra con la Ignorancia y la Miseria en Canción de Navidad de Charles Dickens.

A pesar de la advertencia de ciertas creencias de que la ignorancia es fuente de dicha, en general las religiones tienden a considerarla más dañina que benéfica. Por ejemplo el Islam ve la ignorancia de una forma especialmente diabólica y que debe ser rápidamente eliminada. “Busca el conocimiento hasta en la China” (Mahoma)

En sociedades con sólidos sistemas de jerarquía o un sistema de castas, la ignorancia con respecto a los detalles y reparto del trabajo puede ayudar directamente a la especialización en el trabajo, reduciendo celos y descontentos y ayudando de ese modo a la armonía social. En este tipo de sociedad los medios de comunicación tienden a estar muy controlados para evitar que se difundan conocimientos prohibidos.

Cuando se encuentran culturas diferentes, la ignorancia puede llegar a ser particularmente peligrosa, ya que la incapacidad para comprender las costumbres puede producir ofensas y daños. Cuando los europeos comenzaron la colonización de Norteamérica, hubo muchos incidentes en los cuales los conflictos surgieron de malentendidos involuntarios. Por supuesto, hubo también muchos auténticos choques de valores y fanatismo -un subproducto de la ignorancia que se convirtió en racismo e intolerancia.

Lo diferente tiende a verse como algo peligroso y amenazante en la cognición animal.

En seres humanos, la ignorancia de otros estilos de vida o circunstancias y la falta de empatía con sus experiencias, se cita en la ciencia política como una de las causas más comunes de conflicto. Por tanto crear experiencias comunes tales como plantar olivos en zonas donde han sido arrancados debido a un conflicto, y aprender al mismo tiempo, se considera una de las formas más efectivas de educación y pacificación. El teórico político británico Bernard Crick pone el acento en esta clase de habilidad y actividad allí donde es difícil o imposible compartir puntos de vista.

Ignorancia se toma a menudo como sinónimo de estupidez, tomándose de ese modo como un insulto, cuando es más bien una crítica.

Véase también [editar]

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Wikcionario

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Ignorancia"

Categorías: Ética | Filosofía de la ciencia

 

 

Fanatismo

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El fanatismo es la pasión exacerbada e irracional hacia algo, sin que el fanático o el grupo de fanáticos toleren su cuestionamiento o estudio del mismo. Existen varios tipos de fanatismo, y se producen debido a la afinidad con una persona, religión, ideología, o un pasatiempo entre otros tópicos. Esta conducta puede ser tanto sana como agresiva.

Ejemplos de fanatismo se han dado en el terreno religioso con la defensa de dogmas, o la defensa de libros sagrados o de dioses, o defendiendo un punto de vista racional o irracional específico.

También se habla de fanatismo al referirse a los fans de estilos musicales, o equipos deportivos, en los que también se dan en muchos casos situaciones de agresividad en la defensa de unos "colores" o de una "nación".

Algunos sostienen que el fanatismo es considerado un principio lógico de la ignorancia. Sin embargo el fanatismo, puede referirse a cualquier creencia afín con una persona. En casos extremos en los cuales el fanatismo supere la racionalidad, puede llegar a grados peligrosos, como matar a un ser humano o encarcelar a los mismos, puede incluir como síntomas el deseo incondicional de imponer una creencia razonable, para el fanático o para un grupo de los mismos.

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Naturaleza y causas del fanatismo [editar]

La palabra fanático viene del sustantivo fanum que significa templo, por tanto, fanático quería decir perteneciente al templo y hubo un tiempo en que llegó a significar protector del templo. Después, adquirió el sentido de intemperancia desmedida en la defensa de la religión. Así pues, la noción de fanatismo se relaciona con la religión en un principio, como se ha dicho. Pero el término abarca en realidad un campo semántico mayor. De manera global, podemos definirlo, siguiendo a la profesora Adela Cortina como "aquel tipo de persona que inmuniza sus convicciones (...) frente a la crítica racional" (CORTINA, A. La ética de la sociedad civil. Madrid: Anaya 1994, pg. 84).

Desde un punto de vista psicológico, lo propio del fanatismo es el ansia de seguridad total de quienes, en el fondo, se sienten existencialmente inseguros. En este sentido lo interpretan algunos psicólogos. Por ejemplo, para Adler, el fanatismo es una compensación de un sentimiento de inferioridad que niega la razón al otro. Siguiendo esta línea psicologicista, Freud, en El malestar de la cultura, afirma que el hombre se encuentra escindido entre dos tendencias contrarias: el ansia de felicidad y el ansia de seguridad. Nuestra conciencia de individuos es la causa de que nos sintamos solitarios, así como la corporalidad es la fuente de males como las enfermedades. Por eso, para buscar la felicidad puede imponerse la exigencia de abolir ambas facetas.

La conciencia de la individualidad se suprime mediante la atenuación de la conciencia del yo, por una parte, y mediante la acentuación del sentimiento de pertenencia a lo otro. Para lo primero sirve el alcohol y otras drogas, el éxtasis sexual, etc. Para lo segundo se procede a la adhesión incondicional a sectas y facciones totalitarias políticas o religiosas, la entrega a un líder o a un amante posesivo. La conciencia corporal se disminuye mediante la reducción de las vivencias corporales y la desvalorización del mundo en donde la vida corporal se desarrolla.

También Erich Fromm, a lo largo de su prolífica obra, estudió el fanatismo e intentó explicarlo aunando psicología y sociología. Su enfoque se resume en el conocido título de su libro El miedo a la libertad, según el cual, todo fanatismo es un intento regresivo de escapar del surgimiento del individuo y la libertad, debido al miedo que ello causa. El miedo se da ante la angustiosa sensación de separatidad y aislamiento (soledad) al crecer, que no se resuelve de una manera sana estableciendo vínculos afectivos horizontales con los demás. Se trata, en suma, de la incapacidad de amar.

Desde el punto de vista epistemológico, el fanático, curiosamente, se parece a su contrario el relativista, en la medida en que para ambos no cabe el debate o la búsqueda común de la verdad. El fanático cree poseer la verdad de manera tajante. Afirma tener todas las respuestas y, en consecuencia, no necesita seguir buscando a través del cuestionamiento de las propias ideas que representa la crítica del otro.

El fanático, pues, se caracteriza por su espíritu maniqueo y por ser un gran enemigo de la libertad. Los lugares donde impera el fanatismo son terrenos donde es difícil que prospere el conocimiento y donde se parece detenerse el curso fluyente de la vida. Un mundo, en definitiva, contrario a la mudable naturaleza humana que en ocasiones se diría anhela la muerte. De hecho, para Albert Camus en El hombre rebelde, es una suerte de nihilismo destructivo más.

El precio a pagar por la cristalización del pensamiento engendrada por el fanatismo resulta caro. El alejamiento de la verdad es una de ellas, porque para profundizar en el conocimiento debemos estar abiertos al descubrimiento de la parte de verdad presente en los demás, desde una humildad intelectual de corte socrático, con una actitud dogmática resulta difícil llegar muy lejos intelectualmente.

Pero existe otra desventaja que tal vez resulte más contundente que la epistemológica: que el fanatismo siempre ha conducido a guerras y a graves desastres. Tras numerosas masacres, conflictos bélicos, limpiezas étnicas e injusticias se halla la intolerancia de muchos fanáticos. Esto han coincidido en señalarlo todos los defensores de la tolerancia. El fanatismo es el culpable de esos males, que podrían evitarse con la universalización de un talante fraternal que aceptara las diferencias.

En síntesis, los rasgos que caracterizan al fanatismo son los siguientes:

- Dogmatismo: Fe en una serie de verdades que no se cuestionan ni razonan y cuya justificación lo es por su propia naturaleza o con relación a alguna autoridad.

-Carencia de espíritu crítico: No se admite la libre discusión acerca de las propias verdades, ni su crítica racional.

-Maniqueísmo: No se admiten los detalles. Las diferencias son consideradas de manera radical. Además, la diversidad humana suele encerrarse en dos categorías (buenos y malos, p. ej.)

-Autoritarismo: Afán de imponer la creencia y de forzar que todo el mundo se adscriba a la misma.

-Odio a la diferencia: Desprecio y rechazo de lo que escapa a unos determinados moldes y etiquetas.

Se trata, en suma, de la incapacidad para admitir el mundo en su diversidad y para aprender de los OTROS. Una sociedad fanática se encuentra anclada en un tiempo y en una forma fija de ver las cosas. Se opone al movimiento que conduce a la verdad y por tanto, no existe en ella apenas cambios. No hay posibilidad para el ingenio humano, para el normal desarrollo de la vida, para el re-descubrimiento continuo del mundo y el ser humano.

En una sociedad fanática no caben otros pueblos ni la diversidad de ningún tipo, siendo mortalmente excluyente. Por eso, en ella prospera la xenofobia y el racismo. No admite la diferencia en su seno ni enriquecerse con nuevos puntos de vista. Se encierra en sí misma y no avanza.

Bibliografía sobre fanatismo [editar]

Bauman, Z. (1994) “Racismo, antirracismo y progreso moral” en Debats nº47 pp 51-58.

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Cortina, A. (1994) La ética de la sociedad civil. Madrid: Anaya.

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Russell, B. (1974) Ensayos sobre educación. Madrid: Espasa Calpe.

Russell, B. (1993) Ensayos filosóficos. Barcelona: Altaya.

Russell, B. (1995) ¿Por qué no soy cristiano? Barcelona: Edhasa.

Séneca (2001) Epístolas morales a Lucilio. Madrid: Gredos

Valls, R. (1994) “Sobre fundamentalismos” en Claves de razón práctica. 42, pp 40-48.

Voltaire (1992) Tratado de la tolerancia. Barcelona: Editorial Crítica

Entradas relacionadas [editar]

Artículos on line libre acceso [editar]

horizontalidad de las relaciones humanas y tolerancia (artículo en revista universitaria internacional en castellano)

Educación y tolerancia a partir de Erich Fromm y otros (artículo en Web del departamento de filosofía de la UCA-El Salvador)

 

Tiranía

De Wikipedia, la enciclopedia libre

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Se denomina tiranía al gobierno ejercido por un tirano. El origen de esta forma de gobierno está en la antigua Grecia, donde los tiranos realizaron reformas sociales en favor de los más desfavorecidos e impulsaron las obras públicas.

Sin embargo a la larga el sistema fracasó porque se basaba en el prestigio personal de un individuo cuyos sucesores solían recurrir a la violencia para mantenerse en su poder.

Véase también [editar]

domingo, 30 de septiembre de 2007

Soy Libre, Soy Blogger

 
Las siguientes líneas son una invitación para que autores de blogs en todo el mundo hispano se adhieran libremente en caso de encontrar afinidad con su contenido. Usted puede copiarlo, modificarlo, agregarle premisas o quitarle aquellas que no considere pertinentes; cambie los verbos o cualquiera de las palabras que le disgusten para que llegue a un texto con el que se sienta plenamente identificado.

Puede citarme o no, porque no busco efímeras glorias ni más tráfico, sino que la idea de la Libertad de Expresión se expanda como vapor en el aire. Hasta en eso creo que deber haber completa libertad.

1. Como autor de mi blog soy respetuoso de la palabra. Abrazo la libertad, como cobijo la democracia.
2. Soy mi palabra. Soy coherente entre lo que pienso y lo que siento, como con lo que digo y lo que hago.
3. Reitero con mi blog mi deseo de expresarme libremente, de decir lo que quiera con responsabilidad.
4. Soy independiente de mis intereses y dependiente de mis principios. Y si tengo intereses, mis lectores los conocerán de manera transparente.
5. Al mantener mi blog soy consciente de que pertenezco a un entorno ante el que tengo derechos y con el que tengo responsabilidades.
6. Mis palabras tienen tanto peso que no necesitan que las defienda con acciones más allá de las palabras.
7. Repudio públicamente los ataques a mi blog o a cualquiera de las presencias en la red. Si ataco por las vías de hecho las obras de los otros, estoy admitiendo mi imposibilidad de argumentar.
8. Respeto tanto al otro como respeto a los demás. A pesar de las distancias respiro el mismo aire y eso nos pone en el mismo nivel.
9. Hago parte de una generación que, sin importar la edad, aprendió a expresarse tranquilamente en medio de un mundo hostil. Es algo que he ganado y que no estoy dispuesto a perder.
10. Puedo ser militante en cualquiera de los extremos del pensamiento o de las creencias y debo poder tener la certeza de que no seré agredido por ello.
11. Puedo equivocarme una, pocas o muchas veces, pero siempre tendré la humildad de reconocer mis errores.
12. Haré este texto mío con o sin estas palabras. Cada cual podrá adherir a él con las palabras que sienta más cercanas a su forma de expresión.
13. Mi compromiso con la libertad de expresión es irrenunciable e inembargable; no transo en ello.
14. Pertenezco a este planeta, el mismo en el que muchos han muerto por la libertad; tal vez no dé mi vida por mi blog, pero entregaré todas mis fuerzas a la consigna de la tolerancia a la palabra ajena. Soy libre, soy blogger.

Si deseas, puedes copiar esta imagen:

SoyLibreSoyBlogger.gif

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Mis impresiones sobre el trabajo en equipo.

Cuando te toca liderar o ser parte de un grupo de personas hay que tener en cuenta algunas cosas primero los buenos modales considero que tener una mente abierta es poder participar en un debate sin cerrarse, es importante que hayan diferencias de opinión lo importante es poder argumentarla y no caer en la descalificación personal por quedarse sin argumentos. No personificar los temas. Que tu eres esto o lo otro. Aquí se sale del foco. Entonces de la conversación se genera consenso. Un ejemplo diez personas que consideran que tirarse al rió esta bien una dice esperen un momento yo creo que esta mal por esto por esto otro. Hay tres reacciones del grupo, una decir mira nos vamos a tirar nomás. Otra seria nos tiraremos por esto y por esto otro. O simplemente decir este tipo es conflictivo esta loco no quiere tirarse al rió. Aislémoslo. “Hay que ser como el Junco flexible que se dobla con el viento, no como el roble que se rompe por su rigidez”.

Revisión de escala de valores: Lealtad, igualdad, fraternidad, Libertad, Justicia. Un día llego donde un partner y varias ocasiones me preguntaba me comentaron esto de ti que hiciste esto lo otro, en eso se iba la reunión en desmentir rumores. Lo que me llevo a buscar en google el concepto justicia, donde dice que “sin verdad no hay justicia, y sin evidencia no hay verdad” entonces a la próxima reunión llegue con mi nueva arma, me comentaron que hiciste esto, yo dije no vengo a perder el tiempo en rumores, pregunte tienes evidencia. No. Continuemos entonces. De esto pude aprender el daño que podemos hacer hablando de alguna persona levantando rumores. Además uno no sabe quien es amigo de quien, o quien es amigo de ti, solo para sacarte información para quedar bien con otra persona, este tipo dijo esto de ti, y seguir alimentando el fuego. Discreción “El pez muere por la boca”.

He optado por no hacer críticas constructivas, nunca son bien tomadas o son mal interpretadas, la responsabilidad es tener la información para que sea lo más objetiva que se pueda. “Uno es esclavo de lo que dice”.

Eso referente al entorno, ahora en el núcleo, se necesita de Objetivos los cuales deben ser claros, aterrizados y divisible en unidades más pequeñas, Reglamento las instrucciones del juego estructura de proceso, funciones recursos, Procedimientos. En otras palabras queremos ganar la copa del campeonato, entrenaremos 3 veces por semanas cada uno jugara en esta posición y nuestra estrategia será esta. “ La victoria no esta en el resultado sino en el esfuerzo”.

Porque todo esto, son cosas que he aprendido en un mundo donde nadie comparte lo que sabe con miedo de estar ayudando a la competencia perdiendo centímetros de ventajas donde se compite a codazos. Esta forma de pensar es la que no permite que una sociedad se desarrolle ya que al final queda cada uno por su lado. O se generan bandos contrarios donde decimos porque tengo que ser empatito con ellos si ellos no lo son conmigo. También he ayudado a personas que después no te dan ni las gracias. Es mas te dan la espalda pensando que ya no hay mas que pueden exprimir de ti. También he podido he podido conocer a grandes maestros y amigos. De todo hay aprendizaje. “Solo no comete errores el que no lo intenta”.

Las armas del lado Oscuro - Hacking Social

Como dice el maestro Yoda en la Guerra de las Galaxias. El lado oscuro es más seductor. Se cae en este a partir de un ataque al ego, vanidad, o miedo o la exacerbación de este de un constante estado de paranoico, postura radical, intolerancia.

El ataque mas usado es la difamación, es mas efectivo cuando hay una infiltración en el circulo de contactos de las victimas ejemplos de ataque dejar una carta anónima, usar la demagogia con el Jefe de esta persona para mermar la imagen.

Otro ataque es la provocación o la agresión, con el propósito de lograr la respuesta del objetivo para que responda una vez logrado este propósito viene la victimizacion.

martes, 7 de agosto de 2007

Ubuntu Certified Professional

The Ubuntu Certified Professional is a training certification based on the LPI level 1 certification. To earn the UPC, candidates are required to pass the LPI 101, LPI 102 and the Ubuntu (LPI 199) exams. Exams can be written in any order. Two, five day courses, Ubuntu Professional Courses 1 & 2, will assist System Administrators to pass the required exams and achieve the Ubuntu Certified Professional certification.
The courses are designed for System Administrator levels and tests the candidate's ability to:
Perform easy maintenance tasks: help out users, add users to a larger system, backup & restore, shutdown & reboot
Install and configure a workstation (including X) and connect it to a LAN, or a stand-alone PC via modem to the Internet.
Work with the Linux command line
Detailed curriculum>>
Ubuntu Professional: Course 1
A five day course which will help you prepare for the LPI 101 exam. By the end of the course, you will gain an understanding of :
Ubuntu Community, Ubuntu's technical infrastructure, sourcing help through support resources
Performing a basic Ubuntu installation
GNU & UNIX commands
Hardware & architecture
Linux installation & package management
Devices, Linux filesystems, filesystem hierarchy standards
The X Window system


Ubuntu Professional: Course 2
A five day course which will help you prepare for the LPI 1012 and Ubuntu 199 exams. By the end of the course, you will gain an understanding of :
The kernel - managing kernel modules, reconfiguring, building and installing a custom kernel and more
Printing - managing printers and print queues locally and remote
Documentation
Shells, scripting, programming & compiling
Administrative tasks
Networking fundamentals
Networking services
Security
Note: The courses can be taken independently of each other although they are designed to follow a sequential order.

jueves, 17 de mayo de 2007

Haga lo que crea y consiga lo que desea

 

Hay personas que buscan la aprobación de los demás y esto hace que, en algunas ocasiones, les resulte más difícil alcanzar el éxito. Una persona segura, con las ideas claras, que crea en sí misma y con planteamientos serios tiene mucho más fácil alcanzar sus objetivos.

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .

Productos recomendados

Le recomendamos que utilice un buen CRM para conseguir una perfecta sincronización con sus clientes.
Si desea que le informen de forma gratuita y sin compromiso sobre CRM puede hacerlo llamando al Asesor para PYMES en el 902 367 080, o si lo desea puede hacerlo desde nuestro formulario

Resumen:

La seguridad que uno mismo tiene es un paso importante para emprender

No sea una copia de otra persona, busque lo mejor que hay en usted

No trate de aparentar algo que no sea. Sea el mejor en lo que hace

La fábula de las flores

Uno de los mayores valores que las personas tienen es la creencia en si mismas: en lo que son, quieren ser y en su lucha por conseguirlo.

Uno de los mayores errores que se cometen es vivir o hacer todo aquello que los demás esperan o quieren que hagamos. Esto sucede cuando se busca la aprobación de los demás y no se quiere que los que nos rodean, se enfaden con nosotros o no deseamos contrariar a las personas a las que queremos y entonces caemos en el chantaje emocional. Como necesitamos sentirnos queridos o respetados, entonces entramos en el juego: no hacemos lo que más deseamos en ese momento para no herir o no sentirnos culpables. Hemos sido educados con el sentimiento de culpa grabado en nuestro cerebro de forma permanente, como así lo demuestran las siguientes frases: “no salgas a la calle porque papá se sentirá preocupado”, “no llegues tarde porque te podrá pasar algo malo”, “cuidado con el vaso de leche que se te caerá”, “si eliges irte a ese lugar, me harás sentirme muy triste” y un largo etcétera de frases similares, que hemos escuchado desde nuestra más tierna infancia.

¿Y qué nos ha sucedido? Que nos hemos convertido en personas temerosas, poco arriesgadas y hemos perdido la creencia en nosotros mismos. Hemos decidido vivir la vida que las personas que nos rodean y nos quieren, han resuelto para nosotros, pero no la que hubiéramos deseado experimentar. ¿Por qué? No toda la culpa la tienen nuestros padres, nuestras parejas o nuestro entorno, en gran medida, nosotros somos los mayores responsables porque hemos entrado en el juego de las emociones y no hemos querido contrariar a nadie, porque en el fondo de nuestro corazón, necesitamos que nos quieran o nos respeten, necesitamos la aprobación de los demás.

Cuando usted rompe los lazos de la búsqueda de aprobación por los demás, habrá conseguido andar un largo camino que le conducirá a ser mejor persona, inicialmente para usted mismo y luego para los demás. Quizás en algunos momentos podrá ser tachado de egoísta, pero ¿qué somos capaces de ofrecer a los demás cuando nos sentimos frustrados, fracasados o sin rumbo? Pues seguramente, nada. Pues entonces es el momento de abandonar viejos hábitos y empezar a cuidarse y a quererse; en el instante que lo consiga, estará ofreciendo a sus seres queridos, a sus amigos y a sus colaboradores, lo mejor de usted mismo.

Debemos aprender a creer en nosotros, a no necesitar la aprobación de los demás y a no ser una copia de personas que para nosotros son referentes. Emular a personas respetadas o exitosas suele ser otro error en el que se suele caer. Nuestra mente idealiza a una persona y entonces aprendemos sus gestos, su forma de expresarse, su forma de relacionarse para, al final, ser una burda copia de ellos, habiendo perdido nuestra personalidad, nuestros valores, en resumen, nuestra esencia de ser humano y nuestra imagen.

Potenciar lo que realmente se es no es tarea fácil pero sí muy gratificante. Cuando una persona se siente con confianza y cree que puede hacer todo aquello que desea, entonces se desata una gran fuerza interior, que impulsa a conseguir todos aquellos sueños que se persiguen.

Ahora me gustaría despedirme con una fábula que habla de flores y que he titulado:

El invernadero de Helena

Helena era una mujer que amaba las flores y decidió construir un invernadero. Buscó las flores más hermosas para ese rincón mágico que iba a crear y acondicionó el lugar buscando lo ideal para el crecimiento de las plantas: temperatura, humedad, abono, tierra, etc. y cuidó con esmero este vergel que estaba creando.

Un día paseando por el invernadero descubrió que sus flores se estaban muriendo. Preocupada, se acercó a la rosa y le preguntó porque estaba tan mustia cuando ella le dedicaba tanto cuidado; ésta le respondió que estaba triste porque no podía ser tan hermosa como la orquídea. Siguió caminando y se encontró a un helecho y éste le dijo, que se moría porque no podía florecer como la rosa. A unos pocos pasos, se encontró un naranjo caído porque no podía dar flores tan hermosas y olorosas como la rosa y la orquídea. Éstas a su vez le comentaron que se morían porque no podían ser tan fuertes y altas como el naranjo.

Entre todo aquel caos de plantas mortecinas, encontró una flor lozana, fresca y frondosa; era una margarita. Helena extrañada se acercó y le preguntó:

— ¿Cómo es posible que crezcas tan saludable en este jardín, donde flores y árboles se mueren y están mustios?

Ésta le respondió:

— No lo sé, quizás sea porque siempre pensé que querías margaritas y pensé que debía ser la mejor y la más bonita para que, cuando visitaras tu jardín, te deleitaras y te enorgullecieras mirándome, y me dije: voy a ser la margarita más bella y hermosa del jardín de Helena.

Si creemos en lo que somos y trabajamos en ser los mejores, en aquello que queremos ser, conseguiremos el éxito y la felicidad en nuestras vidas. Pero si decidimos vivir mustios y marchitos, ansiando ser lo que no somos, nos sentiremos frustrados y repitiéndonos constantemente: “si yo pudiera...”, “si yo consiguiera...”, “si me dejaran...”, “si me permitieran...”, “si yo fuera…”.

Nos dedicamos a vivir nuestra vida siempre pensando en el futuro y en lo que podríamos conseguir, sin pensar que es hoy cuando debemos trabajar en ser los mejores, en ofrecer lo mejor que sabemos hacer y en conseguir aquello que deseamos.

Podemos elegir hoy estar felices con lo que somos, con lo que tenemos y trabajar para conseguir nuestros sueños; o podemos vivir amargados, por lo que podríamos ser o tener.

El día que acepte que usted es un ser único y exclusivo y que nadie puede hacer lo que usted tiene que realizar en esta vida, que puede ofrecer algo mejor que sus competidores, que es lo que es y no lo que podría ser; ese día se desatará una energía arrolladora que le llevará directo a la cima del éxito.

jueves, 22 de marzo de 2007

Cómo aprovechar las nuevas tecnologías para optimizar su imagen

 

La entrada en la era tecnológica supuso el desarrollo de una nueva forma de comunicación. Hoy en día, la comunicación a través de los teléfonos móviles y el correo electrónico se ha convertido en una herramienta habitual e imprescindible tanto en el plano personal, como en el profesional.

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .

Resumen:

Consejos y normas de cortesía y buen hacer en la comunicación por teléfono móvil

Recomendaciones básicas para el envío y recepción de correos electrónicos

Nadie duda de la importancia que tiene desarrollar una comunicación efectiva en cualquier tipo de relación. El mensaje no es un elemento aislado sino un conjunto de circunstancias (el contexto social y cultural, la forma de transmisión, los ruidos, etc.); como dijo Ortega y Gasset: “yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo” (porque así es su famosa cita completa); si no nos preocupamos por esas circunstancias, no estamos haciendo ningún favor al mensaje y a nuestra imagen.

A los problemas que dificultan cualquier comunicación interpersonal directa, se añaden otros, cuando la comunicación se realiza a través de algún sistema intermediario como teléfono, papel (cartas), correos electrónicos, etc. Dichos problemas o “ruidos de comunicación”, si bien, son difíciles de eliminar totalmente, deben conocerse a fin de ser evitados o controlados.

En cualquier tipo de comunicación donde los interlocutores no se ven físicamente se produce una falta de kinesia (lenguaje del cuerpo), lo cual, deja desprovisto al mensaje de su circunstancia global; cuando hablamos con alguien que está, frente a frente, vemos su predisposición: si bosteza, asiente, abre los ojos, frunce el ceño, etc., pero cuando no vemos a la persona, tan sólo podemos intuirlo, a veces, no acertadamente.

Con la llegada de la telefonía móvil e internet comienza una nueva forma de comunicar con los demás, más rápida e instantánea, sin que por ello, debamos de descuidar ciertas normas de cortesía y buen hacer.

El teléfono móvil

El uso del móvil para hablar con otra persona, no tienen unas normas y usos distintas de las del teléfono tradicional. Lo que dota a dicho artículo de una característica propia, que afecta a la comunicación, es el tema de los mensajes y su portabilidad.

En cuanto al tema de los mensajes, tan sólo resaltar que no está indicado para hacer comunicaciones con personas cuyo trato no es cercano o cuando es una relación formal: si prevemos que vamos a llegar cinco minutos tarde a una reunión, haremos una llamada, no mandaremos un mensaje. Tema aparte es cuando el receptor es un “amigo”.

El uso habitual del móvil y la generalización del envío de mensajes, ha provocado el uso de un lenguaje propio a base de abreviaturas (porque = xq, también = tb, se que te = sqt, etc.,) que puede causar no pocos problemas de comunicación, independiente del mal uso que hacemos de nuestro idioma. Aunque puedan parecer obvias y la breve extensión del mensaje casi obligue a ellas, el protocolo social aconseja no utilizar este tipo de abreviaturas que no significan nada y destrozan nuestra lengua. Si la persona lo desea, debe limitar su uso a entornos familiares o de amigos y siempre que, estemos seguros de que el receptor va a entender perfectamente el texto, porque esté habituado a esa misma jerga.

A pesar de sus inconvenientes, se ha convertido en una forma rápida y fácil de información masiva. Actualmente se ha implantado el uso de “plataformas de mensajes” que utilizan muchas empresas con fines comerciales o de información general; por ejemplo, los mensajes de empresas de telefonía móvil, enviados a sus usuarios para informar sobre promociones, descuentos, ...

La otra cuestión, el que se pueda llevar encima un teléfono e iniciar una conversación en cualquier lugar, evidentemente, ha permitido una mejor comunicación y localización de las personas pero también, en algunos casos, una falta de cortesía para las personas que nos rodean.

Mantener encendido el móvil, en muchas ocasiones, se ha convertido en una necesidad, sin valorar que puede molestar a las personas con las que usted esté reunido, en un almuerzo, en una conferencia, etc. Si debe dejarlo conectado, comente que está esperando una llamada importante y manténgalo en posición de silencio; si ha de hablar, no lo haga delante de todos, salga a un lugar apartado y que no interfiera en el desarrollo del encuentro.

Correo electrónico o e-mail

En poco se diferencia o se debería diferenciar, la utilización del correo electrónico, como medio de comunicación, del correo postal. Digo “se debería” porque no pocas personas, hacen de los mensajes on-line, una forma de escritura poco formal o no demasiado cuidada, quizá por la aparente frialdad del medio.

Aunque este tema es muy extenso, existen algunas recomendaciones básicas que ayudan a que el correo electrónico consiga que el mensaje llegue de la forma más clara y objetiva posible. Algunos consejos a tener en cuenta son:

- La primera norma de cualquier texto escrito, se resume, en la palabra nemotécnica inglesa KISS (Keep it simple and short), es decir: “hazlo sencillo y corto”. Las frases demasiado largas o complejas dificultan el entendimiento. El uso lógico de puntos, punto y coma y dos puntos facilitan la lectura y su comprensión.

- Mucho cuidado con puntuar correctamente, no olvidemos que una coma mal situada o un punto incorrecto puede cambiar completamente el significado de una frase.

- Si tenemos que enviar mucha información es mejor crear documentos adjuntos o links (accesos a otras páginas desde donde obtener la información), a fin de facilitar su manejo. En el caso de los documentos adjuntos, debemos cerciorarnos de que no puedan infectar con ningún virus al destinatario. Un link siempre agiliza el envío de un e-mail, frente a los adjuntos, ya que no aumenta el peso (kilobytes enviados) del mismo.

- El texto ha de ser claro, es decir, que debemos evitar las abreviaturas como en el caso de los mensajes a través de móviles y hacer frases completas: un e-mail, aunque más dinámico que una carta postal, no es un telegrama.

- Es importante cuidar tanto el lenguaje como la tipografía. Las letras tipo seriff (las más curvadas tipo Times New Roman, Bookman o tipos manuscrito como english o monotype cursiva ) dan un aire más clásico y formal al texto. Las letras tipo palo (arial, verdana, etc.) son más modernas. En general, los tipos sheriff, que no son manuscritas, son más fáciles de leer y cansan menos la vista, razón por la cual, son habitualmente utilizadas en los libros de texto.

- Actualmente, se puede acceder a gran cantidad de decoración, fondos, emoticons, viñetas, etc. Hemos de tener en cuenta que de utilizarse, han de estar en concordancia con el mensaje. Para comunicaciones más formales, mejor abstenerse de incluir ningún tipo de decoración salvo, en el caso de comunicaciones corporativas, que podrá incluirse el logotipo de la empresa o similar, a fin de personalizarlo.

- La utilización de mayúsculas, salvo en los casos en los que la gramática obliga, reflejan exaltación o elevación del tono de voz. No es extraño encontrar pseudo-emoticons para dar entonación al texto como: “:)” para sonreir, “:o” para expresar sorpresa, “:<” para mostrar decepción, etc. Hemos de limitar su uso, al igual que la decoración, para las comunicaciones muy informales en las que tengamos una relación muy estrecha con nuestro interlocutor.

- Al redactar, es importantísimo que cuidemos mucho la forma de expresarnos y repasar el texto, poniéndonos en “la piel” del destinatario. Leyendo no se puede intuir el tono o la intención; un texto que sea demasiado directo o formal, dependiendo de la persona y su circunstancia, puede resultar cortante. Igualmente, hemos de evitar los juegos de palabras y frases con dobles sentidos o demasiado coloquiales, porque pueden ser mal interpretadas.

- Las normas de cortesía utilizadas en la correspondencia tradicional deben de mantenerse en el correo electrónico. El omitir tratamientos (Ilustrísimo, Sr. D., etc.) y el trato (utilización de usted, despedirse con atentamente, sinceramente, etc.), no está en ningún caso justificado salvo que el tipo de relación (amistad) lo permita.

- El desarrollo y su forma también ha de ser el habitual: entrada, introducción, cuerpo o desarrollo, despedida o conclusión y firma, deben de respetarse. La fecha no será necesaria ya que el programa de gestión de los correos, toma la fecha directamente y algo muy importante a tener siempre en cuenta, es que debemos rellenar el campo “asunto”. Hay muchas personas que reciben muchos correos y cuando lo ven vacío, borran directamente el e-mail, sin fijarse en el emisor; también se puede dar la circunstancia de que servidores que tienen activados sistemas antispam, eliminen directamente el mensaje.

- Cuando contacte por primera vez con una persona, es muy importante decir la razón por la cual la escribe, cómo ha conseguido su e-mail y que nos presentemos de la forma más clara posible. Hay que tener en cuenta que el SPAM (o envío masivo de correos no solicitados) está prohibido y perseguido legalmente.

- A fin de que el receptor sepa quien se dirige a él, siempre ha de firmarse el correo electrónico con el nombre y uno o dos apellidos (según la costumbre), datos de la empresa, si procede, y al menos, un teléfono y/o dirección de e-mail de contacto. En total, los datos personales o profesionales no deben exceder de 4 o 5 líneas.

- Hemos de tener en cuenta que los datos de cualquier persona, esto incluye su nombre y correo, son propiedad del interesado y no se pueden utilizar sin justificación. En base a esto, hemos de tener en cuenta que no debemos enviar correos masivos, salvo que las direcciones se envíen con copia oculta, es decir, que cada destinatario sólo vea su propio contacto o el de la persona que lo envió. Además, los correos masivos dan una imagen de falta de personalización que es, uno de los valores más importantes en la comunicación efectiva, especialmente, si tiene carácter comercial.

- No es aconsejable, en el caso de correos que tienen varios reenvíos, que se conserve el histórico completo, es decir, mantener todos los textos y las contestaciones de los e-mails anteriores. En general, el texto se va desvirtuando, aparecen textos con diferentes colores o márgenes, cuantos más reenvíos hagamos. Si consideramos que es importante que el destinatario conozca la secuencia de mensajes o algunos de ellos, siempre podemos incorporarlos como adjuntos. Lo más apropiado es comenzar un nuevo mensaje por cada envío y no utilizar la opción de reenviar. Cuando respondamos a un correo, es recomendable que escribamos nuestra contestación al comienzo, dejando el mensaje recibido, al final, si consideramos necesario incluirlo y modificar el texto del asunto, si se estima oportuno.

- El uso del correo electrónico ha facilitado enormemente el trabajo de envío de información pero no es aconsejable siempre. En el caso del envío de invitaciones u otras acciones más formales o solemnes, sigue siendo más apropiado, sin lugar a dudas, el envío de la invitación en papel. Siempre podemos utilizar el e-mail para una posterior confirmación de recepción, aunque si es posible, esta acción deberíamos hacerla por teléfono, invitaciones fuera de plazo (eso sí, cuidando al máximo la estética) o acciones posteriores de menor formalidad.

El uso habitual de herramientas como el correo electrónico o el teléfono móvil, no nos debe hacer descuidar la forma en la que nos comunicamos con nuestro entorno. Siempre debemos tener presente que en cualquier acción de comunicación que iniciamos, estamos transmitiendo qué, cómo y quiénes somos, por tanto, nuestra personalidad y la imagen que deseamos que los demás tengan de nosotros o de nuestra empresa.

martes, 20 de marzo de 2007

Diez pilares para una comunicación eficaz

 

Factores imprescindibles para plantear una comunicación

La práctica totalidad de las empresas quieren que se las conozca y necesitan hacerse oír, por ello, invierten en comunicación. Pero no todas alcanzan los objetivos fijados o en el intento pierden de vista estos objetivos. ¿Qué se puede hacer para evitarlo y tener éxito?

Por Ana Costas, Directora General deMarco de Comunicación en Madrid

Resumen:

Hay un afán por hacerse oír sin más, lo que no significa comunicar.

Si bien la notoriedad es fundamental en el panorama económico actual, deberíamos buscar que nos escuchen y nos entiendan.

Es importante tener claro qué decir, a quién, cómo y cuándo, un sencillo pero útil cuestionario.

Las empresas quieren hacerse oír, es más, lo necesitan. Igual que las personas. Los mismos directivos, como profesionales e incluso como individuos, quieren hacerse oír. Para vender sus productos y servicios, para tener éxito en el mercado y ¿por qué no? para alcanzar y disfrutar sus, al menos, 15 minutos de gloria. Pero no basta con que queramos que nos oigan. No sólo por eso nos vamos a hacer escuchar o porque queramos que entiendan nos van a entender. Y, sin embargo, se siguen destinando presupuestos escalofriantes a marketing, publicidad y comunicación lanzando mensajes de todo tipo. La pregunta es ¿acaban siendo un gasto o una inversión con retorno?, es decir, ¿son eficaces a la hora de comunicar? Pues depende cómo se hayan planteado:

1.La información - ¿Hay algo que decir? Sin caer en el tópico de que siempre es mejor estar en silencio que hablar por hablar, conviene ponernos en el lugar de nuestro receptor. Preguntarnos si a nosotros nos interesaría recibir la información que queremos comunicar.

2.Lo interesante - ¿Es realmente información de interés? A menudo, se lanzan mensajes por el mero hecho de estar en la palestra. Al menos que hablen de uno ya sea bien o mal, es lo que nos mueve pero ni siquiera eso es tan sencillo. ¿Honestamente tenemos algo que decir que incluso a nosotros mismos nos interesaría oírlo si estuviésemos al otro lado?

3.La empatía - ¿Es un mensaje claro? Como receptores o interlocutores entendemos aquello con lo que nos identificamos o que resulta aplicable a nuestra realidad. Tenemos que poder absorber esa información y poder utilizarla y es tarea de quien comunica elegir bien qué contar.

4.La novedad - ¿Aporta algo nuevo? “Cuéntame algo que no sepa” o al menos que sea dicho de manera que no hayamos oído antes y visto de ese modo llame nuestra atención, bien por la inteligencia o por la creatividad que conlleva.

5.Protagonismo - ¿Es para mí el mensaje? Cuando creemos que tenemos una información de interés que contar, el factor “interesante” viene determinado por la persona o el grupo que vaya a recibir nuestro mensaje. No es necesario anunciárselo al mundo, sino más bien asegurarnos que quien vaya a recibir nuestra información, le resulte útil.

6.El código - ¿Hablamos la misma lengua? Ya lo hemos dicho antes: no porque queramos que nos entiendan, nos entenderán. Una vez que tenemos claro qué decir y a quién, la mejor receta es no complicarnos la vida y ser claros y directos.

7.El camino - ¿dónde estás? Incluso suponiendo que hayamos llegado a esta fase de nuestra comunicación, no resulta tan sencillo discernir dónde se encuentra nuestro público, teniendo en cuenta que cada vez somos más y que los canales proliferan a una velocidad vertiginosa. El trato directo, el correo tradicional, Internet, los medios de comunicación… Haberme puesto en el lugar de mi interlocutor y hablar su misma lengua me dará la pista para hacerle llegar mi mensaje.

8.La competencia - ¿Cómo hacerme oír entre todos los mensajes? Cada minuto se incrementa el bombardeo de información al que se encuentra sometida la sociedad. Sólo nos queda confiar en que transmitimos una información interesante para quien le puede resultar de utilidad y por el canal que considera más fiable y atractivo.

9.El test – Asegúrate que con todo y eso al final has dicho lo que quería decir ya que tenemos una oportunidad para causar una primera impresión positiva y no conviene desperdiciarla.

10.El objetivo - Seamos realistas, por último y, no olvidemos que al fin y al cabo lo que buscamos es que nos escuchen y nos entiendan para que utilicen nuestra información, comprando nuestro producto o contratando nuestro servicio. La cuestión no es comunicar por ego y salir en la portada del diario nacional o internacional más leído. Es cierto que nunca perdemos del todo la ilusión de conocer la fama para enorgullecer a nuestros familiares y amigos. Pero, la notoriedad en sí misma puede no ser el objetivo y aunque vayamos bien encaminados, no debemos empezar la casa por el tejado.

lunes, 19 de marzo de 2007

¡No tengo tiempo! Cuatro claves para organizarse mejor

Todos atravesamos por épocas en las que nos parece que el día debería tener más horas. Hay circunstancias ajenas a nosotros que pueden afectar a nuestro ritmo de trabajo normal. Pero para algunas personas la sensación de que le faltan de horas en el día se convierte en una rutina. Si éste es su caso, le ofrecemos cuatro sencillas claves para organizar mejor su tiempo.

Por: Rosana Pereira Davila, Directora de Tess-on. Psicología y Formación.

Resumen

El tiempo es un bien universal y depende de nosotros si decidimos aprovecharlo o desperdiciarlo. Si quiere aprovecharlo, aprenda a planificar.

Las actividades que tenemos que realizar se pueden organizar en torno a dos ejes fundamentales: la importancia de la tarea y la urgencia por terminarla.

Hay habilidades que podemos practicar que nos ayudarán a ejercer un mejor control sobre nuestro tiempo, por ejemplo, planificar por anticipado las reuniones.

El tiempo es un bien universal repartido de forma democrática entre todos nosotros. Todos empezamos cada día con la misma cantidad de tiempo en nuestro contador: 86.400 segundos. De cada uno de nosotros depende cómo administramos ese tiempo.

En un primer momento podríamos pensar que una persona a la que le falta tiempo para finalizar sus tareas es una persona con más obligaciones que otra que sí las termina. Pero entonces por qué el dicho de “si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada”.

Por regla general, la realidad es otra y tiene que ver con la capacidad para la organización del tiempo. Si habitualmente nos falta tiempo deberíamos plantearnos cómo estamos organizados. Le presentamos cuatro sencillas claves que le ayudarán a sacar mayor rendimiento a las horas del día:

1. Deje de hacer cosas innecesarias.

De todas las cosas que debemos hacer en un día, aquello que no es importante ni urgente, acaba siendo una pérdida de tiempo y, por tanto, deberíamos dejar de hacerlas. Analice a qué actividades dedica su tiempo a lo largo de un día normal de trabajo y si podría dedicarlo a actividades más importantes.

Deberíamos dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a realizar tareas productivas que nos reporten un alto rendimiento, es decir, a tareas planificadas, importantes pero no urgentes.

Otra parte de nuestro tiempo se dedica a compromisos ineludibles, actividades importantes y que no se pueden posponer: reuniones imprevistas, visitas inesperadas, etc.

Por desgracia, en todos los empleos existen los conocidos “gajes del oficio”: las crisis, los apaga fuegos, las fechas límites. Parte del tiempo que se dedica a los gajes del oficio podría haberse dedicado a otras actividades más productivas si se hubiera realizado una buena planificación. En este caso nos encontramos realizando actividades urgentes pero que carecían de importancia antes de convertirse en urgentes.

En una situación ideal deberíamos dedicar el 50% de nuestro tiempo a tareas productivas e importantes, tanto en lo profesional como en lo personal.

2. Delegue.

Este epígrafe es un clásico en cualquier manual de gestión del tiempo. Delegar es difícil. Unas veces por exceso de celo (creemos que nadie podrá hacer el trabajo tan bien como nosotros mismos), otras por mala planificación (falta de tiempo para enseñar a otro cómo realizar la tarea que debemos delegar), lo cierto es que nos resulta difícil delegar tareas o funciones.

Los problemas surgen cuando, por no delegar, disponemos de menos tiempo para realizar otras actividades más importantes o bien terminamos delegando tareas cuya responsabilidad es exclusivamente nuestra.

3. Analice y luego actúe.

Es frecuente ante un exceso de trabajo lanzarse a realizar las tareas sin haber analizado previamente la situación. Estos retrasos se podrían haber evitado dedicando algo de tiempo a planificar la tarea. Como dijo Abraham Lincoln: “Si dispusiera de ocho horas para cortar un árbol, emplearía seis en afilar el hacha”.

4. Si no quiere perder su tiempo no se lo haga perder a otras personas.

-Siempre que pueda, planifique sus reuniones para que todos sepan cuáles serán los temas a tratar y puedan prepararlos con antelación.

-Aprenda a dirigir reuniones para que no se conviertan en un interminable debate.

-Practique la puntualidad. Ni siendo el jefe se puede excusar tener a los demás esperándole. Para evitarlo, planifique. La falta de tiempo no puede convertirse en la excusa para hacer perder el tiempo a los demás.

¿Tiene problemas o los busca?

Un conflicto que no se puede o no se sabe solucionar a tiempo acaba por convertirse en un problema. Los conflictos no son malos en sí mismos, nos dan la oportunidad de cambiar y desarrollarnos, de avanzar y no quedarnos estancados siempre en el mismo punto. Pero también pueden ser la peor de nuestras pesadillas si no sabemos cómo resolverlos.

Por: Rosana Pereira Davila, Directora de Tess-on. Psicología y Formación.

Resumen

Los conflictos son algo inherente al ser humano. Siempre surgirán conflictos cuando nos relacionamos con otras personas o grupos.

El conflicto no es malo en sí mismo. Hay que estar atentos para solucionar un conflicto cuando aparece y no dejar que se convierta en problema.

Toda empresa se encuentra en uno de estos estadios: ausencia de conflictos, conflictos constructivos o conflictos destructivos.

Se puede decir que toda empresa se encuentra en uno de estos tres momentos posibles: Ausencia de conflictos, conflictos constructivos y conflictos destructivos.

La lógica y la educación que nos enseñaron en el colegio nos hacen pensar que lo ideal es la ausencia de conflictos, pero ¿podemos estar equivocados?

Ausencia de conflictos

Éste parece ser el estado ideal que cualquiera firmaría para su empresa, pero lo cierto es que confundimos conflicto con problema y no son la misma cosa. Como hemos dicho, los problemas surgen cuando no somos capaces de dar una respuesta adecuada a un conflicto.

Una empresa en la que no se producen conflictos es como una barca sin patrón que viaja a la deriva, sin rumbo. Los empleados dejan de esforzarse y de preocuparse porque todo marcha con suavidad y con tranquilidad. Se relajan las costumbres y… antes o después la barca termina estrellándose contra las rocas. En nuestro caso, contra la competencia.

Conflictos constructivos

El origen de los conflictos puede ser diverso, pero con independencia de su naturaleza, suponen un beneficio para la empresa: la mantienen viva y con capacidad competitiva.

Siguiendo el ejemplo de la navegación, nos encontraríamos ante un barco con tripulación y patrón que debe llegar a un destino. Cuando deja de soplar el viento, deben ponerse a remar. Aparece el conflicto. Si no reman, el conflicto pasa a convertirse en problema, porque jamás llegarían a su destino.

El estadio de conflicto constructivo permite a las empresas solucionar problemas, resolver diferencias o mejorar productos. Además ayuda al personal a resolver los desafíos que se le presentan. Los conflictos bien gestionados favorecen una cultura de colaboración dentro de la empresa.

Conflictos destructivos

Como su nombre nos está indicando, las empresas que pasan demasiado tiempo en este estadio acaban desapareciendo. Podemos decir que el final es el mismo que en el caso de ausencia de conflictos, pero más rápido y más traumático.

Los conflictos que no se ven o no se saben solucionar, acaban por destruir la empresa: clientes que desconfían, empleados desmoralizados, grupos enfrentados, recursos desperdiciados…

En nuestro barco particular podríamos decir que se ha producido un motín a bordo sin que nadie haya hecho nada por evitarlo.

¿No tenemos tiempo para tener tiempo?

Un artículo sobre las prioridades en la vida y cómo administrar nuestro tiempo para lograr nuestras metas personales y profesionales.

Antonio Domingo / Fénix Media. http://www.fenixmedia.com

Resumen

Nos hemos ido metiendo en la vorágine del día a día y hemos ido perdiendo la perspectiva de lo que deseábamos lograr en la vida. Es necesario hacer un alto en el camino y mirar lo que de verdad sentimos dentro, lo que nuestro corazón anhela lograr y lo que de verdad merece la pena que le dediquemos nuestro tiempo y nuestro esfuerzo. Si no lo hacemos, antes o después pagaremos un precio aún mayor.

Hemos entrado desde hace algunas décadas en una vorágine de actividad que nos mantiene ocupados las 24 horas del día si se lo permitimos, y nos vamos a dormir cada día, con la sensación de que no hemos terminado lo que teníamos pendiente, y lo peor es que es cierto.

La vida en el final del pasado Siglo XX y comienzo de este apasionante Siglo XXI se ha convertido en una espiral de continua acción que resulta imparable, hasta el punto de que no sabemos dónde han ido a parar esos ratos de ocio que antes teníamos y no somos capaces de encontrar esos huecos para sentirnos dueños de nuestro propio tiempo y escapar de la sensación de ser arrastrados por la corriente de agua de la vida descendiendo río abajo. ¿Que hemos hecho con nuestro tiempo?

La sociedad actual ha cambiado nuestra forma de vivir, absorbiendo nuestra privacidad y nuestros momentos de esparcimiento, incluso aquellos ratos que compartíamos con la familia, los hijos, los amigos, o hasta esos momentos en que simplemente nos dedicábamos a no hacer nada y nos quedábamos extasiados mirando una nube mecida por la brisa.

Pero reflexionemos realmente sobre lo que ha pasado. ¿Acaso ahora tenemos menos tiempo que antes? ¿Nos han quitado alguna de las 24 horas que tenían nuestros días? No, por supuesto que no, lo que ha ocurrido es que hemos cambiado el orden de prioridades de nuestro tiempo.

El tiempo de cada día es una suculenta tarta y el problema es que empezamos repartiendo a los demás y cuando queremos darnos nuestra ración... no quedan sino migajas, e incluso, si surge la ocasión, también sacrificamos éstas. Aunque nos duela reconocerlo, ésta es nuestra situación diaria y el problema principal es que no somos consciente de ella.

Voy a contaros una historia que quizás os haga reflexionar sobre este punto:

Érase una vez un ejecutivo muy ocupado con su trabajo. Todos los días llegaba tarde a su casa y tras saludar a su hija, se metía en el despacho a seguir trabajando. Su niñita de 5 años acudía a verle porque deseaba estar con su papi, pero siempre la regañaba diciéndole que tenía mucho trabajo.

La historia se repetía una y otra vez, hasta que un día la niña al sentirse regañada de nuevo, en vez de irse, se volvió a su padre y le preguntó:

H: Papi, tú en tu trabajo, ganas mucho dinero ¿verdad?

P: Pues no, hija, gano dinero pero no mucho, por eso tengo que seguir trabajando en casa.

H: Papi, ¿Me podrías decir cuanto ganas en una hora en tu trabajo?

P: Hija, me haces unas preguntas... Por favor déjame que tengo muchas cosas que hacer.

Ante lo cual, la niña lejos de darse por vencida, volvió a preguntarle a su padre.

H: Papi, de verdad, dime cuanto ganas en una hora en tu trabajo

P: Si te lo digo, ¿me dejarás que siga? - Le preguntó inquisitoriamente el padre.-

H: Si, dímelo y me voy.

P: Pues... - y se puso a hacer cálculos- aproximadamente unos diez euros.

H: Gracias – dijo la niña marchándose de inmediato –

El padre se quedó desconcertado por la insistente pregunta de la niña, pero se puso de nuevo a trabajar, hasta que oyó un estruendo enorme que provenía del cuarto de su hija, por lo que se levantó enfurecido dispuesto a regañarla de nuevo, convencido de que la niña había roto algo importante.

Cuando entró en el cuarto de la pequeña, vio que ella estaba en el suelo con la hucha de barro rota en mil pedazos y contando las monedas.

Justo cuando el padre iba a empezar a lanzar sus chillidos más feroces por lo que había hecho, la niña se acercó mirándole a los ojos y las manos llenas de monedas y le dijo:

H: Papi, toma este dinero.

El padre desconcertado, puso las manos y recogió el dinero que le daba su hija y le preguntó...

P: Pero hija, ¿por qué me das este dinero?

H: Papi, te compro una hora de tu tiempo...

La paradoja de esta historia es que igual que en la vida, debemos empezar por las cosas más importantes, no por las urgentes, pues si no planificamos nuestro tiempo, la vida se encargará de administrárselo a su manera y, finalmente, no veremos en esta historia sino el espejo que nos devuelve la realidad en la que vivimos.

Llevo quince años trabajando sobre el tema de la planificación del tiempo y asesorando en esta área a muchos empresarios, amigos, empleados, ejecutivos, estudiantes y personas de muy diferente índole y las principales conclusiones son, por un lado, que nadie nos enseña que el tiempo es un bien escaso y que, aunque es nuestro mejor recurso, no es ilimitado pues no estaremos aquí para siempre y algún día de pronto se agotará sin avisar y todo lo que no hayamos hecho, se quedará sin hacer y, por otro lado, que hay métodos de poder administrar nuestro tiempo y nuestras prioridades, y que eso puede ser aprendido por cualquiera sin necesidad de tener una cualificación universitaria, pudiendo tomar el control definitivo sobre nuestras vidas.

Estamos entrando en una nueva era y tenemos que cambiar la forma de administrar nuestro tiempo, tenemos que empezar por decidir cuáles son nuestras prioridades, cuáles son las metas que deseamos cumplir a largo plazo, qué sueños nos arden en el corazón, tanto a nivel personal como profesional, espiritual o social, y volcarnos hacia ellos, planificar el camino que nos llevará a lograrlos, porque si se lo plantea y lo decide, todo se puede lograr. ¿Cuáles son esas prioridades para usted?

Esa es una gran pregunta y aunque no puedo responderle en un par de líneas, le adelanto que lo tiene que descubrir cada uno mirando hacia su interior, pero se me antoja que algunas de ellas podrían ser: tiempo para la familia, tiempo para los hijos, tiempo para el desarrollo personal, tiempo para la reflexión... quizá en su vida haya otras prioridades que yo no he puesto, ¡no las deje aparte!

Piense lo que sería de su vida si alcanzara al menos el 30% de esos sueños que duermen en su corazón, o si pudiera dirigir su vida sintiendo que el timón está en sus manos y nadie puede obligarle a variar ese rumbo, o si pudiera tener tiempo para poder hacer efectivos esos talones sin fondos que emite a su familia de su banco del tiempo cada vez que les promete disfrutar juntos de la vida. Todo depende de usted, y sólo de usted.

Y por ultimo, recuerde lo que le dije antes: si no programa su tiempo, la vida lo utilizará a su manera sin contar usted, y estas áreas de su vida nunca encontrarán su pequeño espacio, y antes o después se arrepentirá de cómo ha vivido.

Les deseo muchos éxitos en la vida y, como siempre, les animo a que sigan SOÑANDO EN GRANDE que ésa es la clave principal del éxito, no se conformen con menos.